El 1er portal: el temible Cañón Dahitor
El primer plano dimensionalal que los clanes fueron llevados por las Wismerdier, fue al de los democks, en donde entrar a un espectacular Cañón, de muros inabarcables.Las 7 naves descendieron a toda velocidad hacia la inmensa profundidad de este gigantesco lugar, a plena luz de la Gran Maquiria. Después de algunas detonaciones, al llegar al fondo del cañón, mucho más estrecho, se alinearon las naves, una tras otra, pero se encontraron con grandes rocas en su camino o trayectoria, las cuales tenían que esquivar para poder continuar su paso hacia la siguiente etapa.
Las siete naves descendiendo a gran velocidad hacia la inmensidad del cañón
Así después de algunas detonaciones, se daba inicio a tan impresionante batalla para ganar el juego, rodeando las rocas, y avanzando, evadiendo a sus oponentes, hasta que llegaron a una zona plana, más angosta y con menos rocas, lo que dio a los participantes una pequeña ventaja.
Por fin delante de ellos se vio el siguiente portal, el que se empezó a cerrar poco a poco después de cruzar el primero de ellos, hasta desaparecer por completo. Cabe destacar que, si no lo cruzaban, quedaban atrapados en ese portal, retirándose del juego.
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El segundo portal: el colosal Grasmarver
El siguiente portal se encontraba en el hábitat de los vitros. Justo al entrar se toparon con un lugar en donde todo lo que podía verse era gigantesco. A esta zona se le conocía como El Grasmarver, donde todo, tanto su fauna como su flora, eran enormes.
Fue en este instante cuando Piritsya, de los razzar, alertó a su navegante Crikxia:
¡Ten cuidado con los Matzgars! recordándole que éstos eran grandes insectos transparentes, largos, afilados, sin patas, solo con unas alas brillosas y un pequeño cristal celeste, más pequeño que el de los vitros, el cual apenas se veía.
Espero que no haya necesidad de hacer ningún disparo respondió Crikxia seria, sin siquiera parpadear.
Todas las naves fueron bajando su velocidad, tras lo cual sobrevino una búsqueda en silencio del siguiente portal. En ese instante se acercaron lentamente los marius a los crosour, siendo Trisby, del primer clan, el que hizo un disparo certero, para después incrementar su velocidad, perdiéndose entre la vegetación.
Inició una persecución: los crosour sobre los parunis. Gizmid no efectúo ninguna detonación, solo los persiguió, hasta no estar segura de acertar; sin embargo, los crosour no contaban que se iban a encontrar con los trisis en su lado derecho y con los razzar a su izquierdo. Y fueron los trisis los que dispararon primero, acertando en su objetivo, que en ese momento eran los razzar, con un solo disparo… éstos, a su vez, realizaron un disparo hacia los parunis, pero no dieron en el blanco. Poco después, los crosour incrementaron su velocidad y se alejaron bruscamente de ellos.
Gizmid fue atrapada por un clowsrind, medusa sin tentáculos, con una piel transparente en forma de una gran telaraña, en la cual no se podía mover la crosour. Gizmid corría un gran peligro, ya que por un lado el clowsrind la podía devorar y terminar con ello su competencia; y por el otro, sus atacantes la podían impactar, además de que, si no se apuraba, se le acabaría el tiempo establecido para poder cruzar al tercer portal.
Por otra parte, los trisis se toparon con un grupo de zanzenverd, unas enormes orugas cristalinas que al caminar cambiaban de colores. Los trisis solo las esquivaron. ¡Pero sorpresa! ¡Los vitros los estaban esperando! Les lanzaron dos de sus disparos, acertando solo uno de ellos, para arrancar con la persecución entre ambos clanes.
Más cautos, pero no con mucha suerte, estaban los democks, mientras continuaban por un camino desolado y sin toparse con ningún oponente. A pesar de ello, se escuchó la voz de Rojdana, siempre intuitiva, avisando a su navegante:
¡Cuidado, nos están siguiendo!
¿Quién? preguntó Macdror.
Justo en ese momento, los matzgars insectos transparentes sumamente rápidos hicieron su aparición, tratando de alcanzarlos y tomarlos por sorpresa, ya que les llamaba mucho la atención el brillo de su embarcación. No obstante, cuando estaban a punto de escapar, se toparon de frente con uno de aquellos bichos colosales, el cual los rozó con un ala, haciendo titubear la nave, casi al punto de estrellarse con una flor de blowm (parecida a una gran flor de loto, pero transparente), pero afortunadamente solo atravesaron sus pétalos, mientras que su perseguidor se quedó atrapado entre los mismos.
Los parunis, se dirigieron a un amplio claro lleno de charcos de agua, donde fueron disminuyendo su velocidad al divisar en cada charco a unas inmensas flydmyns, mariposas de diferentes colores y magníficas alas.
Los parunis pudieron observar que había cientos de ellas.
- Taciluha se lo narró telepáticamente a su navegante Galakza. Trata de no asustarlas, para que no vuelen, ya que no queremos terminar estrellandonos contra ellas-
Lo intentaré; si no, tendré que esquivarlas respondió la almirante paruni, notando que eran demasiadas.
Los crosour continuaban atrapados ante la enorme clowsrind, la cual acercó su enorme hocico hacia ellos, a punto de tragárselos. De forma inconcebible en aquella oscuridad casi absoluta, se escucharon dos detonaciones, las cuales logran dar en el blanco… los razzar habían impactado a los crosour y, gracias a eso, el clowsrind se vio forzado a moverse de lugar, permitiendo el escape de los segundos. Gracias al error involuntario de Crikxia, que les ayudó para continuar con buenas expectativas en el Juego.
Por otro lado, los vitros continuaron su persecución sobre los trisis. Greysmid, la navegante de los trisis se fue elevando poco a poco hasta perderse entre un gran rossminr, arbusto muy alto, de color lila, con hojas en forma de lianas pegajosas. A su vez, Vicmacsdiah, la comandante del navío de los vitros, se acercó pausadamente por arriba de ellos, sorprendiéndolos con la detonación de un solo disparo a los trisis, el cual acertó, para después bajar a gran velocidad entre las hojas de este gran arbusto, siguiendo su camino.
Encabezando la carrera, los parunis llevaban amplia ventaja sobre sus oponentes, habiendo esquivado a las flaydmyns. Su navegante Galakza escuchó que alguien había lanzado un disparo hacia su nave, por lo que aceleró y lo esquivó, pero esta detonación hizo volar a las flaydmyns. Ante ello, ella tuvo que volar entre estas criaturas con gran acierto, regateándolas hasta casi salir de la zona de estanques… repentinamente, le salió una de frente y derribó el barco de los parunis sobre uno de los charcos del inmenso claro del valle.
El hábitat colosal de los vitros y la fauna gigantesca del Grasmarver
De pronto, se escuchó la tormentosa salida de uno de los charcos a gran velocidad: era la paruni Galakza comandando su nave, sacándolos del problema; sin embargo, los crosour aprovecharon la ocasión para realizar dos detonaciones, las que le dieron en el blanco, escapando los crosour antes de ver su reacción.
Ahora fueron los crosour los que tomaron ventaja hacia el tercer portal, que por fin se vio a lo lejos, incrementando su velocidad. Fueron seguidos por los vitros, que a su vez fueron perseguidos por los trisis. Hicieron su aparición los democks, quienes salieron de un lado de la vegetación persiguiendo a los razzar, quienes realizaron una detonación; no obstante, fue Crikxia, su navegante, quien se vistió de gloria burlando el disparo y acelerando ante la proximidad de los marius, quienes a su vez eran acosados por los matzgars, los cuales se acercaban peligrosamente a ellos.
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EL 3ER PORTAL DEL JUEGO:
LA CAVERNA DE TICTUCTOC
Las sombras acechantes
Adentrándose hacia una inmensa oscuridad entre las grandes cavernas de una montaña majestuosa, los competidores reconocieron el hogar de los parunis. Al ingresar, solo se observóel destello del color de cada una de sus naves, a excepción de los democks, cuyo gridsku era negro. Ya avanzados dentro de la montaña, y guardando cierta distancia entre las naves, se toparon con un lugar en donde había muchas pequeñas cavernas, las cuales se separaban. A pesar de ser su hogar, los Parunis no sabían en dónde podía estar el cuarto portal. Galakza telepáticamente les preguntó:
¿Qué opinan? ¿Es mejor ir por abajo o por la parte alta de la montaña?
Yo pienso que es mejor ir por la parte baja, ya que conocemos bien nuestro territorio y creo que ellos tratarán de ir por la parte alta. contestó el líder de su clan, Patsury.
¡Vamos, vamos, ya hay que tomar ventaja! ¡Vamos Galakza! comentó presurosa su compañera Sanewe. Los demás parunis omitieron hacer más comentarios.
Trisby, el navegante de los marius que seguía los pasos del clan antes mencionadohabló con su grupo y les explicó:
Es un arma de dos filos hostigar a los parunis, ya que ellos podrían ponernos una trampa y después exterminarnos; o nos podrían llevar fácilmente a una salida o a otro lugar sin ella, ¿están de acuerdo en seguirlos?
Yo creo que es un riesgo que es mejor correr y no aventurarnos en la montaña, en donde podríamos perdernos sin saber hacia dónde movernos respondió Mardinio, de su mismo clan.
Creo que es buena idea seguirlos, recuerden que aquí fue donde ellos tomaron ventaja en el juego pasado. Por eso creo que es mejor correr el riesgo recomendó la marius Merdry.
Solo trata de hacerlo con cautela y sin mucha aproximación… recuerda que ellos tienen a Galakza, por lo que es un albur… no sabemos que nos depare esta decisión respondió Edwirs, ansioso.
Pues yo estoy de acuerdo, porque creo que es lo más sensato que podemos hacer en estos momentos, ya que, si los estamos tomando como “guías”, sería un gran error regresar atrás refirió Celestiha.
En otra parte de la inmensa montaña estaban los trisis;
¡Cuidado, Greysmid! Recuerda lo que pasó la última vez ...
Greysmid, la almirante trisi, no hizo ningún comentario, pues solo empezó a bajar a ras del túnel… muy cautelosa, empezó a avanzar hasta un punto en donde se encontraron con un grupo de siblergs (parásitos luminosos de la montaña, en forma de cochinillas, muy curiosos al destello de otras luces; eran capaces de teletransportarse). Los siblergs, adheridos a sus paredes se encontraban en la parte superior y lateral del túnel, comiéndose los residuos de piel de las imponentes Crocootomus… de tal modo, se teletransportaron de un lado a otro, hasta que fueron bajando y acercándose a las naves de los marius. De repente, solo se escuchó la voz grave de Mixtock:
¡¡Aceleraaa, ya, ya, ya!! ¡¡Acelera, Greysmid, vamos, vamos!!
Justo en ese momento, ella incrementó la velocidad y fue esquivando a cada uno de los siblergs, en una persecución incansable a lo largo del túnel; éste gradualmente se fue reduciendo en diámetro hasta volverse un diminuto agujero...
En otro túnel, en una zona media baja, se encontraron los crosour incrementando su velocidad y avanzando, hasta que se toparon con un lugar cerrado y sin salida. Solo se escuchó el murmullo de sus compañeros, de forma que Gizmid, la navegante crosour, sumamente molesta, expresó:
Si alguien tiene algo que decir, hágalo ahora…
A la mitad del camino había otro túnel comentó Blocksowe, el líder del clan.
Sí, lo recuerdo, tomemos esa desviación interrumpió Gizmid.
En un santiamén regresaron y tomaron la disyuntiva.
Los razzar por otra parte, quienes navegaban por un inmenso túnel. Escucharonun ruido extraño, como el rechinido entre dos metales, por lo que se detiene la nave de cristal de los razzar, al mismo tiempo que comprendieron de dónde provenía este sonido, asimilando su origen: ¡eran las Crocootomus que venían en sentido contrario de los razzar, a gran velocidad!
Crikxia, la comandante razzar, no dijo nada. Solamente dio la media vuelta a su nave y aceleró a gran velocidad.
Todos enmudecieron, se quedaron sin palabras… todo el clan razzar abrió los ojos a su máxima expresión, en el cañon Trishtun, para luego cerrarlos y continuar en el juego, preocupados por su navegante.
En cuanto a los democks, también se hallaban dentro de un túnel de buen tamaño. Llegando a una caverna, se detuvieron. Fabilong preguntó entonces:
Macdror, ¿qué pasa? ¿por qué te detienes?
Silencio… no estamos solos… los viczmicz están sobre nosotros respondió Macdror en voz muy baja.
De color café, con sus alas abiertas, formando un rombo, con dos pequeños ojos en su corta cabeza, pero con una gran boca del tamaño de su abdomen, de lado a lado, los viczmicz eran implacables en el vuelo.
¡¡Acelera, acelera!! le gritaron a su navegante.
Macdror incrementó su velocidad, al mismo tiempo que los viczmicz se les echaron encima a ellos, a los vitros y a los crosour.
Los parunis continuaron bajando hasta toparse con las Crocootomus, solo que ellos las observaron a la distancia, pendientes de no molestarlas. Los parunis continuaron avanzando, en tanto que los marius les seguían el paso cautelosamente.
La embarcación paruni llegó a acelerar el paso, para toparse con el límite de las Wismerdier. En ese instante, fue Dixfiry el que le comentó a su navegante:
¡Vamos, Galakza, regresa! No somos adivinos, conocemos los riesgos…
De acuerdo, Dixfiri replicó Galakza, regresándose.
En otra ubicación, los trisis continuaron su huida de los siblergs, pero Greysmid halló un pequeño orificio en donde se coló, desapareciendo momentáneamente de sus acosadores.
Los democks, los vitros y los crosour continuaron con su huida, hasta que llegaron a un punto ciego (se le denominaba así a una caverna en donde no había gravedad). Era como una trampa, en donde no se podía avanzar con alta velocidad, ya que todo era en cámara lenta. Los viczmicz lo sabían, por lo que se detuvieron antes de entrar a esa caverna. Ante ello, la almirante de los vitros, Vicmacsdiah, le comentó a su clan:
Les tengo dos novedades: una buena y la otra mala. La buena es que el portal está del otro lado de la caverna; la mala es que vamos a tardar mucho en llegar hasta él.
¡Ya vieron, ahí está el portal! Tenemos que pensar cómo llegar antes que cualquiera de los demás comentó Cazayra.
¿Lo puedes ver? ¡Ahí está el portal, tenemos que continuar!… ¡un esfuerzo más, Gizmid, ya estamos cerca! le indicó Wisweka a su navegante crosour.
En esas estaban cuando del otro lado de un túnel alejado, pero muy abajo del portal, salieron a toda velocidad los marius y, a continuación, los parunis. Solo se escuchó el lamento de los dos clanes salientes.
Hay que prepararnos, ¿ya se dieron cuenta? les avisó la navegante de los parunis, Galakza.
¿Qué pasa, Galakza? refirió Patsury.
¡Arriba Patsury, arriba! respondió ella.
Ya están empezando a avanzar los demás… cuándo nos juntemos o acerquemos más a ellos, será una guerra campal, ¡esto no se ve nada bien! advirtió Patsury.
Por su parte, los razzar, al darse a la fuga de las Crocootomus, su navegante Crikxia a lo lejos divisó, en la parte de arriba del inmenso túnel, la salida perfecta de su intolerable angustia… por ahí escapó, subiendo a gran velocidad y acelerando el paso… después de un tiempo, salió por un lado del portal.
Muy bien Crikxia, trata de llegar cuanto antes al portal expresó Gotzing.
Sí, lo haré…cuando esté cerca de él, les tendré una sorpresa a todos recalcó Crikxia.
En la caverna donde se encontraban las seis naves en el punto ciego, fueron los razzar los que primero se fueron acercando al portal. Ante ello, Greysmid (la almirante trisi) vio la oportunidad y, antes de que los razzar entraran al portal, ella realizó una detonación dando en el blanco. Crikxia trató de responder, pero no le fue posible, ya que entró al portal en ese preciso instante, el cual se empezó a cerrar lentamente. Así empezó aquella guerra campal entre clanes.
Enfrentamiento en la oscuridad entre cavernas y túneles subterráneos
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EL 4TO PORTAL DEL JUEGO:
EL LAGO DE LOS WÁWIDROUS
Un paraíso letal
Apenas habían cruzado los navíos de los clanes, cuando cada uno tomó una ruta diferente, perdiéndose en el inmenso bosque:
Hay que ser cautos para que no nos pase lo de la última vez le expresó Mervidria a Crikxia, ambas de los razzar. Ellas recordaron que habían sucumbido en la competición pasada ante la inmensa energía del hábitat de los crosour, al desvanecerse en una pared de energía fuera del área de las Wismerdier Recuerda que en este hábitat hay muchas cosas peligrosas que podrían terminar nuestra participación, si no somos prudentes.
Gracias Mervidria contestó Crikxia.
Los razzar, movilizándose entre la vegetación, se toparon con una enramadaciciridraina(la cual se mueve en pequeños intervalos de tiempo al tocar a cualquier ser con energía, absorbiéndola de inmediato; eran de color lila, extremadamente pegajosa y muy alta).
A su vez, la navegante de los trisis, Greysmid, no se percató de la situación y entró también lentamente a la trampa de la ciciridraina, la cual se abrió y se cerró por momentos.
Acabamos de entrar a una encrucijada… esa es… reconoció su compañera Gomcilued.
Sí, es una enramada ciciridraina, ¡tenemos que salir de aquí antes de que nos atrape! indicó Tahiters.
Eso si es que no nos atrapó ya. ¿Por qué no intentas salir por arriba, Greysmid? sugirió Trakasio.
Ese es el anzuelo, si tú intentas salir por arriba, ella se cierra, ya que sus paredes son altas, tenemos que seguir por en medio de ella, para maniobrar lo mejor posible y esperar el mejor momento para escaparnos expuso Greysmid.
Los crosour continuaron avanzando, hasta que se vieron amenazados por la misma oscuridad del bosque, en donde habitaban los procrous, seres hechos completamente de energía pura; eran semejantes a ellos, solo que del tamaño de la nave. Se destacaban por ser muy territoriales, de color verde amarillo, con alas puntiagudas en forma de triángulo, su cabeza adherida al cuerpo. Al ver un ente ajeno a su hábitat, éstos iniciaron una persecución implacable.Por lo cual Gizmid aceleró, esquivando árboles, ramas, cenotes y otros obstáculos más.
Creo que tendrás una gran participación de ahora en adelante. Reduciré un poco la velocidad y bajaré un poco entre las enormes ramas de estos árboles le informó la paruni Galakza a su armador Cerymis, acelerando su acción.
Por otra parte, en el barco de los marius, Nizvia le comentó a Trisby:
Algo está pasando, ten cuidado, esto no me gusta nada…
Fue así que hicieron su aparición unos seres extremadamente curiosos, y por esa misma razón, peligrosos, losmanohukus. Estas criaturas no teníanun color habitual, pues podían transformar su anatomía y adherirla a cualquier fuente de energía, como los árboles, algunas rocas y hasta otros animales o plantas. Eran de un metro de estatura, con un solo ojo en medio de su rostro alargado oval, sin nariz ni boca.Los manohukus los fueron persiguiendo entre las copas de los árboles, por lo que Galakza aceleró entre éstas y las ramas más altas.
Es mejor separarnos decidió Nizvia, armadora de los marius ; desarma la nave y que cada uno tome diferente camino: unos hacia arriba y otros hacia abajo, podemos ir en la misma dirección, pero separados.
Esta separación desconcertó a los manohukus, los cuales se desorientaron y se separaron entre sí.
Los vitros, a su vez, avanzaron entre la red de pasajes subterráneos (mitad agua, mitad espacio), hasta que observaron que en la corriente líquida algo los perseguía. Surgieron múltiples luces brillantes, tornasoladas (pasando de color en color), denominados clowsmurs,los cuales eran anfibios del tamaño de un camaleón, sin patas ni cola, solo aletas, con un solo ojo en medio de su rostro, también sin boca ni nariz.Estos animales saltaron sobre ellos ágilmente, empujándoles y desorientándolos en su navegación…
¿Ya viste al frente? cuestionó Vicmacsdiah a Troxys.
Sí, ya ví replicó Troxys.
¡Prepárate, prepárense todos! les advirtió Vicmacsdiah con voz fuerte.
La caverna se iba cerrando hasta que se convirtió en un túnel 100 % acuático y tenían que sumergirse.
Crikxia decidió esperar a los trisis y establecer una tregua para poder escapar de la situación. (ciciridraina) Al ver esto, ellos se acercaron, vieron a los razzar y se detuvieron:
Te propongo una tregua para poder salir de aquí: tú la distraes disparándole, mientras nosotros escapamos entre las enramadas. Después de salir, yo le disparo, la distraigo y ustedes escapan le comentó la razzar a Greysmid.
¿Cómo sé que cumplirás con tu palabra? respondió ella.
Por eso es una tregua, pero saliendo seguimos siendo rivales.
Está bien contestó Crikxia.
Lo aceptó, sé que lo harás afirmó Greysmid.
¿Estás muy segura de ello, Greysmid? preguntó Versina.
No te preocupes por eso… se llevarán una gran sorpresa. Ella claramente lo dijo: “saliendo seguiremos siendo rivales” …quédate al pendiente, Ledrymis aclaró Greysmid.
Por su lado, Crikxia movió su nave hacia adelante, incrementando su velocidad, mientras que Greysmid se acercó a la enramada moviéndose de un lado a otro; después, ella realizó dos detonaciones hacia la ciciridraina, la cual se agitó descontroladamente tratando de tomarlos, mientras los razzar apenas cruzaron por una pequeña apertura.
La navegante razzar al salir se alejó un poco de la enramada, para después regresar a toda velocidad y desde afuera realizar dos detonaciones hacia laabsorbente planta, la cual se acercó a su nave…
Ahora Ledrymis gritó Greysmid.
Él desarmó la nave, y todos se movieron muy rápidamente hacia la enramada, cruzándole más fácilmente, ya que los cristales eran más pequeños y lograban atravesarle. Sin embargo, justo al salir, liberados de aquel follaje agresivo, atacaron despiadadamente a sus rivales razzar.
Con estas cinco detonaciones, los razzar llegaron a siete disparos conectados y de esta forma su nave se desarmó. Al mismo tiempo, ellos atacaron a sus rivales, antes de salir huyendo del lugar. Solo que, en el contraataque de los razzar, la trisi Kaorina se acercó mucho a la enramada, la cual la sujetó y terminó con su participación. Realmente en esta embestida de los trisis, ellos fueron los que sacaron la peor parte.
Por otro lado, los procrous continuaron con su persecución a los crosour, los cuales desaparecieron en medio de la oscuridad del mismo bosque:
¿En dónde estamos? ¿A dónde nos metiste? cuestionó Zuhwua a Gizmid.
Solo sé que, o nos alejamos, o los perdimos respondió ella.
No creo que sea así recalcó Vasiliha, señalando que estaban exactamente arriba de ellos, justo al mismo tiempo en que los democks se acercaban a su nave.
Los procrous se dejaron caer sobre los crosour como rayos, con una velocidad increíble, tratando de golpearles…
Ante el ataque, la navegante crosour Gizmid trató de evadir las primeras embestidas, pero no lo logró, siendo golpeada por uno de ellos, desarmando la nave. No obstante, si eran lo suficientemente listos, los miembros de los clanes podían reagruparse rápidamente… eso fue lo que intentaron, pero los democks los atacaron. Apenas los crosour se habían tratado de reunificar volviendo a avanzar, cuando los democks les dispararon, ya que era una gran oportunidad para debilitarlos. En ese instante, se escuchó una voz de desesperación que gritó:
¡Cuidado, Macdror! la voz era de Rojdana, quien trataba de advertir a su compañero del ataque del último de los procrous, que dio en el blanco, y con un golpe, también los desarmó.
Los democks salieron huyendo del lugar, tratando de reagruparse, buscando que su armador Oxilis los uniera nuevamente. Más adelante, éste consiguió juntarlos otra vez.
Trisby, el armador de los marius, esperó a los demás para reordenar nuevamente la nave, ya que ninguno de ellos había realizado un disparo. Observando esto, Galakza, de los parunis, aprovechó la oportunidad para desestabilizarlos y realizar dos detonaciones, dando en el blanco: una sobre Mardinio y otra en Budnawe. Merdry y Celestiha fueron quienes respondieron, cada una con un disparo, pero solo uno de éstos acertó, de forma que resultaron en desventaja, pues ya no podían armarse hasta que no encontraran alguna esfera energizadora.
Inmersos en el hábitat de los clowsmurs, los vitros, comandados por su navegador Vicmacsdiah, se sumergieron en el agua, aunque fueron las criaturas quienes atacaron primero con su cola, golpeándoles. Vicmacsdiah de los vitros retomó el control y siguió avanzando, al mismo tiempo que la caverna se iba reduciendo poco a poco, hasta que en un momento salieron a un nuevo cenote. A pesar de esto, uno de los clowsmurs los atacó justo en el aire, con un coletazo cuando éstos se disponían a retirarse del cenote. Fue tan fuerte el golpe que desarmó la nave, arrojándolos de forma dispersa a cada uno de ellos. Sin embargo, Troxys los unió nuevamente.Ya avanzados, en un lugar de grandes lagos, Cazadrón le explicó a su clan vitro:
Ya sabes lo que hay en este lugar Vicmacsdiah, tienes que avanzar con cautela o será nuestro fin.
Creo que es mejor mantenernos unidos hasta el último instante, pero es casi seguro que tendremos que separarnos para tener mejores opciones; estén todos atentos respondió Troxys, de los vitros.
Casi tocando la superficie del agua de los lagos, se hallaban unos wáwidrous(plantas carnívoras acuáticas, con un tallo robusto, pétalos gruesos en forma de concha, y con largos tentáculos en su interior de color grisáceo y amarillo) los que, al sentir sobre el agua algún intruso, atacaron saliendo pausadamente de ella… ¡como una ráfaga destellaban sus tentáculos a la caza de sus víctimas!
Los trisis, y los razzar siguieron avanzando entre la plenitud de los árboles hasta llegar a los mismos lagos; sin poder detenerse, avanzaron dispersos pero cautos en la angustia deesperar lo inesperado. A lo lejos y desde el otro extremo, se oyó un disparo con tal precisión que dio en el blanco justo sobre los vitros:
¡Tenía que ser Galakza! gritaron los integrantes de este clan.
Con una inmensa seguridad y tratando de volar lo más alto posible de lo que le permitían las Wismerdier, sin poder salirse de la zona permitida, la paruni tomaba ventaja a considerable velocidad, desplazándose entre los lagos.Mientras algunos marius rezagados y dispersos entre sí se asomaron entre los arbustos, adentrándose poco a poco entre estos cuerpos de agua. Ahí empezó el ataque de los wáwidrous, que golpearon a los clanes saliendo vertiginosamente del agua en el lago, en forma de látigos destellantes, sujetando cada uno de los cristales dispersos.
Paulatinamente fueron cayendo algunos de los navegantes ante los wáwidrous. El primero fue Zoracrón y luego Ciludya, después Nahombry.
¡Ahí está, por allá! ¿La ves, Greysmid? señaló Versina, la lideresa trisi.
La veo, exacto la veo: ¡síganme! con voz aguda gritó su navegante.
Los trisis trataron de reunirse a cierta distancia, pero un instante más adelante, los confrontó un enorme wáwidrous, quien tomó a Ledrymis por sorpresa, dejándolo fuera del juego. Dicho clan había perdido a su armador, tomando su lugar Gomcilued.
Justo al mismo tiempo que llegaron los democks a los lagos, seguidos de los crosour. Ambos emprendieron camino hacia estos estanques, mientras los wáwidrous continuaban con la cacería sobre todos ellos…
El lago con agua medio turbia se puso peor al estar en constante movimiento… las Wismerdier les colocaron esferas energizadoras en la superficie del lago que, en ese momento del Juego de Jizda, era crucial, puesto que podían convertirse en una trampa para los participantes.
Al acercarse al último gran lago, los clanes se fueron poniendo más agresivos por la disputa de las esferas energizadoras.
Ser guardián de los límites interdimensionales
En el mismo lago y al ir avanzando hacia el portal, esquivando
a los wáwidrous, se contactaban entre los diferentes clanes, tomando las esferas
energízadoras para después unirse armando sus propias naves.
De este modo, continuaron avanzando, pero también siguieron cayendo ante
la gran amenaza que surgía del agua.
La amenaza colosal de las aguas en el hábitat acuático
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EL QUINTO PORTAL:
EL HUO DEL MAR
El reinicio de las naves
En el hábitat anterior, como muchos integrantes de los clanes tomaron esferas de poder, las cuales les permitían hacer “un borrón y cuenta nueva” a sus cristales, regresaron a su estado original de cero disparos conectados, con sus tres cargas originales, sinembargo no todos lo lograrían.
Misterios latentes en el océano
Al pasar al siguiente portal, se adentraron en una obscuridad absoluta, sumergiéndose en lo profundo y majestuoso de un inmenso océano, en donde, conforme iban avanzando sin salirse del límite de las Wismerdier, se fue aclarando todo poco a poco. En efecto, era el hábitat de los marius. Era un lugar prodigioso, inquietante y temeroso a su vez.
Mientras que los marius, atacaban a los parunis, los miembros del 6to clan se aislaron, separándose de todos; solo unos cuantos siguieron unos detrás de otros, como los vitros, los marius y los razzar. Los demás continuaron dispersos a una distancia moderada, pero sin perderse de vista.
En un ambiente imponente, los parunis sobrevivientes se adentraron a un gran cañón en medio del océano, en donde solo existía una oscuridad inquebrantable; sin embargo, los mendalsirs pequeños peces azulados de forma oblicua, brillaban como luciérnagas, en medio de este colosal espacio submarino.
Los crosour, seguidos de los trisis a una distancia bastante considerable, aceleraron silenciosamente al entrar a una zona arenosa en donde no había ni vegetación ni fauna.
Los democks solitarios avanzaron, llegando a un lugar sin igual, donde un sinfín de algas marinas de diferentes colores perturbaba el baile entre la inmensa corriente marina, así como su andar, sin dejarlos ver hacia dónde dirigirse.
De todos los hábitats, éste era el más inhóspito, pues siempre era impredecible y nuevo, conforme se avanzaba.
Por eso tenemos que ser precisos y mantenernos juntos resaltó Macdror.
Los vitros se adentraron pausadamente en un magnífico, pero inmenso bosque de verdmenz, vastos árboles acuáticos que crecían inmaculados desde su raíz, en el fondo del mar, hasta la superficie, sin salir de ella; poseían huecos en su estructura, los cuales les servían de guaridas para los diferentes peces, de color grisáceo y protuberancias blancas. Los marius siguieron a sus rivales, pero se detuvieron a observar… allí se percataron de que no estaban solos, porque estos árboles eran nichos de innumerables y peligrosas Gligliherz (serpientes de dos cabezas y doble cola, con dientes afilados, de color naranja brillante y muy veloces, parecidas a las “morenas”), las cuales fueron saliendo de su guarida, bajando lentamente.
Al verse sorprendidos por las serpientes mencionadas, los marius aumentaron sus pasos; sin embargo, los vitros, al verlos acercarse amenazando su seguridad, los atacaron.
Con respecto a los razzar, al ver que los vitros atacaban a los trisis, decidieron acelerar el paso, tratando de pasar por un lado de ellos, sin darse cuenta de la gran amenaza que los esperaba:
¡¡Aceleren!! espoleó Crikxia, navegante de los razzar, pero ya era demasiado tarde.
Por su parte se escuchó a Migred de los vitros con voz desgarradora:
¡¡Gligliherz!! ¡¡Huyan!!
De tal manera, Galakza, comandando su clan, navegó por el inmenso cañón con tranquilidad, hasta que fueron emergiendo unas burbujas del fondo de este sitio… tales burbujas eran algo inusual, ya que estaban conformadas por una gravedad extrema, conteniendo una gran fuerza dentro de ellas, lo que hacía que al ser golpeadas pudieran reventarse y explotar de manera colosal. Lamentablemente, esta situación la desconocían los parunis, por lo que Karivio se acercó demasiado a una de éstas, rozándola con su cristal, lo que la hizo estallar, sacándolo del Juego. Los demás, al ver esta situación, aceleraron el paso, pero simultáneamente salieron más burbujas por doquier, por lo que los luminosos mendalsirs de los abismos, se escabulleron entre las paredes de la enorme estructura submarina para refugiarse del peligro.
¡Péguense a las paredes, a las paredes! se escuchó la voz de Galakza… en eso resonó otra detonación, que produjo una reacción en cadena que sacó del juego a Sanewe y Patsury.
Por su lado, los crosour, intentando acelerar, observaron que, al formarse una corriente de agua, se movía la arena de manera tenue pero evidente, surgiendo remolinos que succionaban todo hacia su interior.
¡¡Tenemos que salir de aquí, rápido, muévanse, lo más pronto que puedan!! exclamó Tarsidry (crosour).
¿Hacia dónde? ¡¡Están por doquier!! respondió Zuhwua.
¡Hacia arriba, hacia arriba! ¡Tendremos más oportunidad! recomendó Zuxidis, quien había tomado el mando de la navegante crosour.
Fue un gravísimo error de la comandante suplente Zuxidis, ya que, como todos sabemos, al formarse un remolino, su forma cónica ocupa menos espacio abajo que arriba.
¡¡Vayamos por debajo de los remolinos, desde su base, ya que arriba es aún más fácil ser tragados por los mismos y quedar atrapados en su centro!! dijo Trevaniha
Al no escuchar a Trevaniha, y ya encarrilados, Zuhwua y Tarsidry fueron los primeros en ser eliminados, dejándolos fuera de la competencia. Fue un grave error por parte de su nuevo navegante Zuhwua, ya que le costó dos bajas a su clan.
Como los trisis iban detrás de los crosour, a la distancia, de manera cautelosa vieron la mejor opción: ir por debajo de los remolinos, burlando a éstos y a las corrientes marinas.
En cuanto al demock Macdror, firme en su andar, animó a sus compañeros a seguir su paso en medio de un inmenso hábitat de algas marinas, avanzando a pie firme, hasta que lentamente empezó a notar que las algas se convertían en un denso e impenetrable bosque, que llegó incluso a semejar portentosas paredes. El océano, absorto por el silencio, cohibió repentinamente a sus navegantes, quienes, a pesar de navegar en cristales independientes debido al rompimiento de su nave, aún seguían las instrucciones de su líder Macdror.
Mientras se juntaban las algas, paulatinamente formaban múltiples pasadizos tanto rígidos como movibles, creando un laberinto gigantesco de posibilidades para atravesarlas. Una vez dentro de uno de los pasadizos, los democks se vieron obligados a separarse, quedando Rojdana con Dkmaza; Droknos con Fabilong; así como Oxilis, Macdror y Teracfrom juntos, mientras Cazayra se perdía y navegaba en solitario.
El ya mencionado clan, una vez desperdigado en medio del denso bosque, continuó avanzando como pudo, hasta que los pasadizos de este laberinto se hicieron tan estrechos que se convirtieron en una amenaza extrema para todos. Sin embargo, progresaban, viendo como a lo lejos se percibía una luz más clara; no obstante, Rojdana y Teracfrom terminaron súbitamente su participación, al ser aplastados por las dos paredes que se cernieron sobre ellos.
Por su lado, los razzar huían despavoridos de la amenaza latente de las gligliherz. De tal modo, los marius tomaron la delantera, pero fueron sorprendidos más adelante por los mismos seres de los que huían sus rivales. En cuanto a los vitros, al verse en medio de los razzar y los marius, a la voz de su navegante Vicmacsdiah, indicaron:
¡¡Arriba, arriba, entre los árboles!! entre todos zigzaguearon aprovechando que la mayoría de las gligliherz estaban abajo, atacando a los demás clanes, por lo que ellos pudieron escabullirse de las mismas. A pesar de ello, una de estas criaturas sorprendió a Soldrón, retirándolo de la competencia.
En esas estaban los marius rodeando a las gligliherz, para lograr evadir sus ataques al igual que los razzar, pero a un precio muy alto. Por parte de este clan, Sigwe, Merdry y Trisby quedaron eliminados, ya que fueron devorados por estas enormes serpientes; en cuanto a los razzar, Mervidria, Alcatrón, y Crodmor también sucumbieron ante tales criaturas.
Como tristemente el clan marius había perdido a su navegante, tomó su lugar Budnawe. A su vez, los razzar también se habían quedado sin su armador, por lo que tuvo que tomar su lugar Serzanya. Todos estaban cabizbajos y molestos por la situación; sin embargo, siguieron adelante.
Por otro lado, navegando en la pared de un majestuoso Cañón, la paruni Galakza encontró un claro y clamó:
¡Tenemos que continuar avanzando! ¡No se separen! ¡Tratemos de continuar pegados a las paredes!
Los Parunis, al salir del fondo se toparon con un área inhóspita, profunda y con grandes volcanes activos, llamada el huo del mar en donde el fuego salía de lo profundo del agua, arrojando entre retumbos intensas explosiones de lava. El clan se unió lo más que pudo. En eso, a lo lejos, vieron unas meadlux (membranas circulares, similares a las mantarrayas, pero de forma oval y color amarillo, con 4 diminutas colas en su retaguardia, carentes de dientes); éstas subían y bajaban de forma continua del área del fondo de los volcanes hasta casi llegar a la superficie, en busca de diminutos crustáceos o peces que pudieran aspirar y tragar.
A lo lejos se observaron los diferentes clanes, tomando su distancia por su propia seguridad, en el mismo lugar.
Al sentir la temperatura exorbitante, se adentraron al lugar pausadamente, driblando rocas provenientes de las explosiones imponentes.
Fue así que se adentraron cada vez más a la zona volcánica… Cazayra fue la primera en reconocer la anhelada figura del portal.
¡¡Ahí está!! expresó, refiriéndose al portal, solo que esta vez no se encontraba en la misma posición que los demás, sino que se hallaba de manera perpendicular sobre la cima de un gran volcán.
Arrojando materiales incandescentes y rocas de todos tamaños por todo ese lugar. También las fuertísimas corrientes marinas se agitaban con fiereza, derivado de las recurrentes explosiones delos volcanes.
De hecho, entre más se acercaban los navegantes al amplio volcán, las meadlux se les atravesaban en su camino, haciéndolos esparcirse, lo que los obligaba a acercarse unos con otros, combatiendo de nuevo entre ellos, sacando partido de esta magnífica oportunidad, antes de que cruzara el primero y se empezara a cerrar el portal.
Zona volcánica y ascenso perpendicular hacia la cumbre ardiente
En otro lado y siendo los últimos en llegar, los crosour empiezan a subir rápidamente, justo en el preciso momento en que el volcán lanzaba una potente explosión.
Explosión de lava y rocas incandescentes
Todos estos seres extraordinarios (tanto los que habían salido del Juego como los que aún estaban en él) abrieron los ojos ante la espectacular e intimidante erupción, la cual terminó con la participación de algunos de ellos.
Los razzar emplearon este momento para que Serzanya, su armadora, les pidiera acercarse entre ellos:
¡¡Ahora, ahora, los puedo unir!! así armó la nave de solo tres cristales, que de una o de otra forma les daba un poco de ventaja.
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EL 6TO PORTAL DEL JUEGO DE JIZDA:
LA MONTAÑA CRISTAL
Aristas con espacios interdimensionales
Al cruzar el sexto portal, se observó un sinfín de increíbles paredes de colores reflejantes, las cuales abarcaban desde las faldas de una gloriosa montaña hasta su cúspide, conformada en su mayoría de cristales especiales llamados Yansé. Éstos se hallaban adheridos a los muros como espejos infinitos, funcionando como portales multi e interdimensionales. Esta montaña se hallaba en el hogar de los razzar, justo al final de su inmenso hábitat, llena en su totalidad de nieve. Cabe destacar que el límite de las Wismerdier cubría por completo la misma montaña, por lo cual los navegantes al ascender se encontrarían con dicho borde, el cual no podrían sobrepasar. El portal hacia el próximo hábitat se encontraba en la cima más alta, por lo que los navegantes se vieron obligados a emprender el ascenso con cuidado para no salirse de los límites permitidos.
Los navegantes enfrentaban varios retos importantes para alcanzar este portal. El principal era tener que evadir a los múltiples cristales reflejantes que, por un lado, debido a sus destellos, confundían su camino hacia la cima; por el otro, al ser pequeños portales dimensionales, había que cuidarse de los mismos, ya que si alguno de los navegantes entraban en uno de estos pasadizos, podrían conducirlos, si tenían suerte, a la parte superior de la montaña en donde se encontraba el portal que debían cruzar; pero si la fortuna les jugaba en contra, los llevaría de nuevo a la base misma de la cumbre o quizás fuera de las líneas autorizadas por las Wismerdiers. Era un increíble laberinto. De tal forma, el trayecto al portal en la cúspide podría convertirse en una verdadera pesadilla para los navegantes, quienes debían intentar ascender lo más rápidamente posible, pero tendrían que cuidar su retaguardia para no ser derribados por sus adversarios en su intento.
Los trisis fueron quienes tomaron la delantera, de tal forma que los parunis a la distancia los atacaron
¡A la izquierda, a la izquierda! insistió Greysmid como su comandante, viendo que los parunis se movían a la derecha.
Enseguida, por un lugar muy estrecho, a velocidad vertiginosa avanzaba la nave de los razzar hasta toparse en una disyuntiva con el clan de los democks, a los cuales atacaron.
En la misma montaña se hallaban los otros tres clanes separados entre sí, pero siguiéndose unos a los otros a cierta distancia.
A su vez, Mixtock, su líder, en una increíble persecución en zig – zag entre las imponentes gemas, atacó a Blocksowe (crosour) con dos detonaciones, los cuales atinaron en su objetivo, al mismo tiempo que lo dejaba fuera del juego.
De este modo, llegaron a la mitad de la montaña, donde los clanes se toparon inmediatamente entre sí… se hacían cada vez más estrechos los trayectos posibles, por lo que empezaban a enfrentarse con caminos cerrados.
Casi sin disparos entre sus compañeros, y con la pérdida de uno de su clan, los vitros continuaron adelante. Los parunis también siguieron, aunque se quedaron sin disparos, aunque consiguieron también su objetivo: debilitar al clan de los vitros.
Los espacios estaban aún más cerrados… los caminos, sin salida… los vastos cristales empezaban a jugar una importante decisión en esta carrera. En una de estas persecuciones, Oxilis (democks) se lanzó tras de Cazadrón (vitros), y éste fue tras de Budnawe (marius), pero el primero no quiso realizar ninguna detonación, hasta no estar seguro de alcanzar su blanco…
Budnawe navegaba delante de ellos, apresurándose un poco… de pronto se detuvo al no haber salida alguna en su camino. Al tener dos detonaciones en su contra, no lo pensó y tomó la decisión de atravesar uno de los cristales color verde claro. Atrasito de ella llegó Cazadrón (quien también tenía dos disparos en contra), arriesgándose a atravesar uno de los Yansé color azul escarlata. Al llegar Oxilis y no contemplar ninguna salida, decidió regresar, pero en su camino de regreso se topó con la nave de los razzar, la cual hizo que Oxilis tuviera que dar la media vuelta y correr el riesgo de atravesar un cristal color amarillo.
En el fragor de la competencia, Budnawe cruzó un Yansé color verde, el cual la arrojó casi a la punta de la montaña… Cazadrón no corrió con la misma suerte, por lo que aquella gema lo envió hasta el piso, por lo que tuvo que reiniciar rápidamente el ascenso. En cuanto a Oxilis, al atravesar el Yansé amarillo, fue proyectado fuera de la montaña, saliendo del juego inevitablemente… de esta forma, el clan de los democks perdió a su armador, por lo que Dkmaza tomó su lugar.
Budnawe (la más adelantada de los marius), antes de cruzar el portal, se detuvo, observando una gran muralla de Yansés en forma de círculos por donde tenían que pasar los demás clanes y el suyo, arriesgándose para continuar adelante. Sabía que tenía que hacerlo, aunque entendía que al cruzar se empezaría a cerrar el portal, arriesgando a su propio clan. Así que, con dos detonaciones y dos disparos conectados, ella lo atravesó:
¡Vamos compañeros, allá los espero! les motivó Budnawe al hacerlo. Justo al cruzar el portal, éste hizo un ruido que avisaba que empezaba a cerrarse poco a poco para todos los clanes. Mientras, el relojito del tiempo empezaba a asfixiarlos.
Al continuar subiendo y al hallarse más intrincados los espacios, se observaron más adelante unas cuantas esferas energizadoras… fueron los parunis los primeros en llegar, justo antes de ver la gran muralla de Yansés a corta distancia, la cual tenían que cruzar por en medio.
¡Vamos por esas esferas! espoleó Galakza, la navegante paruni a su armador Cerymis ¡Hay que tratar de rodear esa enorme muralla rápidamente, por lo que no será conveniente unirnos como una sola nave!
Te entiendo, Galakza, así tendremos dos probabilidades y no solo una respondió Cerymis.
Ellos llegaron y tomaron las esferas, pero casi atrás de ellos llegaron los trisis, realizando sus últimas detonaciones contra sus oponentes. Galakza alcanzó a tomar la esfera energizadora justo en el momento en que lo hizo Cerymis… ella se fue por la izquierda, rodeando los Yansés, mientras que Cerymis trató de irse a la derecha. En ese momento, la voz de Greysmid, navegante trisi, clamó:
¡Todo su arsenal hacia Cerymis! Así, fueron lanzadas nueve detonaciones hacia él, suficientes para terminarle, quedando el paruni fuera del juego.
Ante ella, Galakza quedó como la única de los parunis en la competencia.
En ese momento, todos empezaron a llegar y a realizar sus últimas detonaciones, esperando que los demás intentaran tomar primero una esfera energizadora.
Los vitros y los crosour cruzaron los indistintos Yansés al mismo tiempo. Después de atravesarlos, el primer clan, solo Vicmacsdiah y Fyra consiguieron cruzar sin problemas, pero a Troxys y a Seinfrismid los cristales los dejaron fuera de la competencia (por ello, Fyra tomaba el lugar de Troxis como armadora de los vitros). Del segundo clan, Trevaniha y Osmelder lograron avanzar sin contratiempos, pero a Vasiliha las gemas la enviaron hasta las laderas de abajo.
En cuanto a los marius Mixtock y Nizvia, éstos cruzaron, pero el primero quedo fuera porque la Wismerdier lo sacó del área permitida en la competencia. Al mismo tiempo lo hizo Zuxidis, de los crosour, quien pudo recuperarse y llegar a tiempo. La paruni Galakza traspasó también el portal, seguida de los democks Fabilong, Dkmaza y Drocknos, quienes aceleraron para alcanzarla.
Por otro lado, regresando con la crosour Vasiliha, quien había sido enviada hasta el inicio de la montaña por los Yansé, al darse cuenta de que no podría alcanzar a cruzar con su equipo, dado el tiempo transcurrido y a que se estaba empezando a cerrar el portal, ella decidió arriesgarse y empezó a cruzar desesperadamente a través de todos los cristales que encontraba a su paso, sin saber cuál sería su final: si moverse hacia arriba, hacia abajo o hacia afuera. De repente, una de las gemas en las que se había metido, la arrojó desde la parte baja de la montaña hasta otro de los cristales de la muralla, por donde atravesó.
Paredes laberínticas y ascenso entre cristales nevados
Cazadrón no tomó el mismo riesgo y decidió continuar con su ascenso a toda velocidad, intentando evitar el riesgo de entrar en cualquier Yansé, del color que fuera, durante su trayecto.
Por último, los razzar se arriesgaron a cruzar en una sola nave, a través de los cristales de la muralla, los cuales cambiaban frecuentemente de colores como luces intermitentes.
Cazadrón iba en camino, al no arriesgarse a cruzar los indistintos Yansé, aunque consiguió llegar al portal al momento de querer entrar, el reloj de arena cristalina terminó su ciclo, por lo que éste se cerró, dando por terminada su participación.
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EL 7MO PORTAL:
EL DESIERTO SIN FIN
La entrada al camino del fuego
Fue Budnawe, de los marius, la primera en atravesar el portal, observando ante sí un inmenso mar de arena, sin precedentes ni destinos. Este hábitat pertenecía a los trisis, siendo conocido este lugar como el desierto sin fin. Más tarde fue Galakza la que apareció, atónita, teniendo que elegir su recorrido, en un camino aparentemente sin límites.
Tras ellas, todos los demás miembros de los clanes empezaron a hacer su aparición.
Poco a poco, al empezar a avanzar a través de aquellas grandes distancias, los clanes fueron visualizando a lo lejos, en el interior de las dunas, a “los Titanes del desierto”, conocidos como Gadzmards. Éstos poseían cuerpo triangular, cabeza redonda color arena, con ojos arriba de su cabeza, además de cientos de sensores en forma de bigotes al frente de su cuerpo; eran semejantes a las mantarrayas gigantes, pero con la diferencia de que eran carnívoras, incluso caníbales, con gusto por la carne de cualquier ser vivo, por lo que de manera muy peligrosa se movían camufladas, a la espera de un ataque preciso.
La expectación
Fuera ya del juego, se hallaban en otra orilla del hábitat de los trisis, sentados en pequeños grupos, todos los miembros de los clanes que habían terminado su participación. Hablaban, entre otras cosas, del juego, pero también en secreto comentaban sobre el pequeño Diros. Taciluha y Cerymis (paruni), Nusmed (vitro) y Betzador (demock) destacaban de la impecable trayectoria de Galakza, la navegante paruni, que con valiosa destreza y habilidad para la estrategia había resistido los embates de los demás clanes.
En eso estaban cuando el pequeño Diros se despertó y empezó a llorar. La lideresa razzar Gotzing se acercó a Máksamma, ya que ésta lo tenía en su regazo; no obstante, fueron Celestiha (marius) y Cazayra (demock) las que se les adelantaron y se agacharon para tomarlo entre sus brazos, conversando con él:
¿Qué pasa, pequeñito? ¿Por qué el llanto? ¿Acaso tienes hambre?
Eso debe ser, vamos a acercarnos a la mesa intervino Gotzing.
Buena idea, probemos respondió Cazayra.
A mediana distancia de ellas, la mirada fija de Betzador (demock) delató sus intenciones de que el pequeño fuera parte de su clan, frente a Taciluha (paruni) y Nusmed (vitro). La primera de ellas fue quien decidió hablar por él:
Creo que pronto llegará el momento en que seamos nosotros los que decidamos nuestro propio futuro, antes que pase otra cosa, ¿cómo ves, Nusmed? pronunciando esta frase con doble intención, esperando a ver la reacción de Betzador.
Prefiero no entender bien tus palabras, pero sé que, en el momento adecuado, sabré tomar la mejor decisión replicó Nusmed.
En otra parte del hábitat de los trisis, cerca del santuario de la Fausta, otro grupo de ellos también hablaba de la misma situación. Eran Plawdred y Verzabiha (trisis), Froksuk (crosour), Delmers (vitro) y Piritsya (razzar).
¿Cómo ven a nuestra “pequeña madre” Máksamma? Es bastante digna de ello, ¿no? Solo que exagera en algunas cosas. Pero para eso estamos nosotras, para hacérselo saber ¿verdad? comentó Piritsya, en tono de sarcasmo.
Pensé que todos ustedes, los razzar, estaban de acuerdo con la pequeña Máksamma, pero no te veo muy convencida de eso… la encaró Froksuk.
Antes de que respondiera Piritsya, Verzabiha la interrumpió diciendo:
Lo que yo entiendo es que es bueno tener diferentes puntos de vista y criterios para mejorar la formación del pequeño.
Muy cierto, querida señalaron entre risas los demás.
Estos comentarios solo reflejaban, a su entender, lo que realmente estaba por venirse, ya que ellos empezaban a dudar de sí mismos, al comprender que había una nueva presencia entre ellos, pero que no era como ellos, ¿sino, “mejor” que ellos?, aunque nadie sabía a ciencia cierta que significaba esa “superioridad”; la duda los hacía pensar que era mejor tenerlo de su lado: “¿Tal vez si, tal vez no?”.
Regresando al Jizda, la mayoría de los que ya habían terminado su participación continuaban atentos y concentrados en lo que estaba pasando, ansiosos por conocer los avances del Juego...
El laberinto de arena continua
Avanzando sobre un camino incierto, la marius Budnawe retrocedió un poco y buscó a su compañera Nizvia para acompañarse durante su travesía, mientras que la paruni Galakza encabezaba ahora la carrera. Los demás se movían con cautela a una distancia prudente… sin embargo, empezaban a notar algo diferente en el hábitat… Crikxia, la navegante de los razzar, le dijo a las de su clan:
Creo que no estamos avanzando. Vamos en línea recta, pero volvemos al inicio de donde partimos.
No te entiendo, ¿cómo? ¿Estamos dando vueltas en círculo? cuestionó Serzanya.
¡Nooo! refirió Crikxia llevándose las manos a la cabeza Estamos atravesando una puerta inter-dimensional, la cual nos lleva de nuevo al inicio de la carrera, justo donde empezamos.
Creo que aún sigo sin comprender, ¿tú lo captas, Máksamma? volvió a interrogar Serzanya.
Crikxia, quiero entender a qué te refieres: ¿atravesamos esa puerta dimensional en algún punto de nuestro camino sin darnos cuenta y volvemos al mismo lugar? la parafraseó la más joven de su clan.
Exacto, solo que este portal es invisible, y como avanzamos todos juntos a la misma distancia, no nos damos cuenta a la hora de atravesarla aclaró Crikxia.
¡Ya entendí! Es cómo las transiciones de los cristales en la montaña… solo que ésta nos lleva siempre al mismo lugar reconoció Serzanya.
De acuerdo, pero la pregunta importante es ¿dónde? ¿En qué punto, está pasando esto? enfatizó Crikxia.
Solo hay una forma de averiguarlo respondió Máksamma.
¿Cómo? ¡¿Dinos cómo?! ¡Vamos, Máksamma, no perdamos más tiempo! le preguntaba desesperada su compañera.
¡Sí! ¡Apúrate, Máksamma! le espoleó su comandante.
Crikxia, tú eres nuestra navegante: aléjate lo más que puedas de ellos y síguelos a una distancia prudente, para asegurarnos de identificar el momento preciso en donde regresamos al mismo punto solicitó Máksamma.
Está bien, pequeña, lo haré respondió Crikxia.
Se alejaron y observaron justo el momento en el que los crosour rebasaron con mayor velocidad a los vitros. Éstos desaparecieron y les siguieron aquellos, así como todos los demás clanes, sucesivamente.
¡Ahh! la exclamación de Serzanya lo expresó todo.
¡Crikxia! ¿Alcanzaste a ver en dónde se encuentra exactamente ese punto? preguntó Máksamma.
Creo que sí, acerquémonos confirmó la navegante razzar. Llegaron casi al punto del cruce del portal invisible por el que habían pasado todos cuando se detuvieron y observaron:
¿Qué vamos a hacer ahora? planteó Serzanya.
¡¡Observen, abajo, abajo!! gritó Crikxia.
Justo en el paso de los clanes, cruzó una gigantesca Gadzmard. El clan razzar observó al feroz animal a distancia, poniéndolos a temblar. De antemano sabían que tenían que bajar a donde se encontraban estas temibles criaturas, pero era todo un “suicidio” intentarlo, ya que éstas eran cazadoras letales.
No sé, debe de haber otra forma, ¿no crees Crikxia? espetó Máksamma.
No, no creo Máksamma… entonces ¿están conmigo? respondió ella, acelerando al mismo tiempo hacia abajo, para intentar cruzar por esa parte.
¡Espera, Crikxia, espera, tengo una idea! alertó Serzanya.
Tiene que ser rápido porque los otros clanes se están acercando respondió la joven, apurada.
¡Yaaa, dilo ahora, Serzanya! exigió Crikxia, presurosa e inquietante.
Observen: en la arena se reflejan las figuras de cada una de las gadzmards, juntémonos a una de las más pequeñas y de esa forma correremos menos peligro al cruzar explicó ella.
Es una buena idea, pero ¿encima de ella? cuestionó la más joven de las razzar.
Sí, claro, no hay otra forma… respondió ofuscada Crikxia.
Mientras ellas resolvían esta encrucijada, Galakza, quien continuaba a la cabeza de las naves de los clanes, observó también a los Titanes del desierto, mientras poco a poco los demás se empezaban a acercar. A la distancia vieron cuando Crikxia bajó velozmente, pero muy cauta por lo que podría acontecerles, emparejándose con el lomo de la más pequeña de las gadzmards dentro de su grupo. La navegante paruni permaneció observándola, pero no entendió qué estaban haciendo y pasó de largo al mismo tiempo que los demás clanes. Solo los vitros se detuvieron a contemplar aquella escena, sorprendiéndose al ver desaparecer a los demás clanes de su horizonte:
¿Te diste cuenta, Fyra? Las demás naves ya no están y las razzar están moviéndose sobre una gadzmard, ¿acaso están locas? ¡Algo está pasando! recalcó Vicmacsdiah, muy efusiva.
¡Es una puerta dimensional, solo que nos lleva al principio! Al menos eso es lo que creo… ¡Vaya, vaya, ahora entiendo a los razzar! La única manera de cruzar es ¡por debajo! ¿pero de qué? declaró Fyra.
¡¡Esto es una completa locura!! insistió su compañera de clan.
Pues sí, ¿pero tienes una mejor idea? replanteó ella.
Estamos juntas en esto, está bien, vamos a hacerlo aceptó Vicmacsdiah.
Sí, está bien expresó no muy convencida Fyra.
Habitante del plano dimensional en el desierto sin fin
Con suavidad, Vicmacsdiah bajó, pero sin acercarse a ninguna de los impresionantes monstruos, sino que trató de acelerar a su ritmo. En ese preciso instante, saltó una de éstas por encima de ellas, de modo que lograron esquivarla, pero otra les salió por detrás… la navegante trató de subir velozmente, al mismo tiempo que cruzó la puerta dimensional, regresando por donde empezaron ese trayecto.
Los demás clanes se acercaron al lugar, solo que bajando la velocidad… ¡Ya sabían lo que estaba pasando! ¡Nadie quería seguir adelante! No obstante, la paruni Galakza fue quien se adelantó, descendiendo casi hasta el suelo, mientras una de las gadzmards brincaba sobre ella, pero no la alcanzó… entonces esta navegante subió su navío para luego moverse de lugar perpendicularmente, esperando que se agitara también una de las gadzmards para colocarse encima de ella. De esta forma, pasó la puerta inter-dimensional hacia la siguiente ubicación del gran desierto.
Al ver esto, los demás clanes tomaron su distancia, descendiendo para situarse en el lomo de una de las gadzmards, y justo cuando iban a pasar, la marius Budnawe aprovechó la situación y realizó su última detonación hacia estas bestias, de modo que ella y su compañera de clan cruzaron. Al mismo tiempo, las gadzmards atacaron a las demás embarcaciones saltando unas sobre otras, mientras que éstas emprendían la retirada.
Una vez que todos los clanes cruzaron al otro lado, el panorama cambió y el hábitat se volvió diferente. Fabilong, el navegante de los democks, ante ello, destacó:
¡Basta, esto es una competencia y hay que combatir para ganar! realizando tres detonaciones.
Uno de estos impactos acertó a los razzar, otra a los trisis y la última a una gadzmard, donde se ubicaba Budnawe, la cual saltó hacia un lado, justo al tiempo en que otra colosal criatura saltó abriendo su hocico para tragar el cristal que dirigía la navegante marius, terminando con su participación en el Juego.
Bestias gigantescas saltando sobre las dunas infinitas
En medio de la confusión, sobrevino una trifulca donde todos se separaron de las gadzmards, el viento sopló y la arena cegó sus andanzas.
De esta forma, y al ver a lo lejos un inmenso territorio ilimitado, las naves de los miembros supervivientes incrementaron su velocidad y se separaron a una distancia prudente unos de los otros.
Los clanes se habían percatado de que casi nunca habían rebasado el espacio de sus propios hábitats, pero eran las Wismerdier las que lograban darles esa ilusión de atravesar infinitos hábitats, gracias al poder absoluto de la Maquiria.
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EL 8AVO PORTAL:
EL ORUCSBO
Acantilados ineludibles
Mientras más se adentraban hacia el límite permitido por las Wismerdier, éste se hacía cada vez más grande. Sin embargo, temerosos a su suerte, los clanes cada vez se acercaban más los unos a los otros, al grado de estar casi pegados… esto no impedía que dejaran de avanzar en la inmensa obscuridad. En un instante, se proyectaron hacia el espacio infinito, en donde se escuchó la voz de la crosour Trevaniha que se dirigía a su compañera:
¡Allá, allá! ¿Lo ves, Vasiliha?
Sí, es un pequeño punto de luz respondió ella.
¡Síguelo, síguelo, Vasiliha! pronunció Osmelder, también miembro de su clan.
Es ahí en donde ellos se adelantaron, junto con los demás clanes que los seguían, dándose cuenta de lo que estaban haciendo… no obstante, al acercarse cada vez más, Fabilong se percató de algo:
Yo conozco este lugar…
Estamos en nuestro santuario, lo estamos cruzando de afuera hacia adentro le recalcó Dkmaza a su navegante.
¡No puede ser! ¡Nunca imaginé que sería de ésta forma! refirió Fabilong ante la inmensidad del espacio y de la nada, fuera de la Wismerdier.
Al sentirse más seguros, los democks se separaron del grupo e incrementaron su velocidad. Los demás clanes comprendieron también donde estaban metidos, cruzando indistintamente continuaron su aventura.
¡Ya sé en donde estamos! Solamente he estado aquí una vez, pero no sé a qué hora cruzamos un portal de un hábitat a otro. Sé que ésta es una caverna o abismo… estamos en el santuario de los democks reconoció con voz temerosa Máksamma ante sus compañeras razzar.
¿Estás segura, Máksamma? preguntó su navegante, Crikxia.
Sí, Crikxia, ¡síguelos! Sé que no será fácil, ya que es el agujero más profundo que existe de todos los hábitats.
En medio de este combate, se distinguía cada vez con mayor claridad el pequeño punto de luz: era el lugar donde iniciaba el abismo, en la superficie del hábitat de los democks, por lo que serían ellos mismos los que se prepararían para atacar a sus rivales. Para ello, se escondieron entre las rocas del abismo y aguardaron a que pasaran sus oponentes. Los crosour cruzaron primero y los democks los atacaron sin piedad.
Aprovechando esta situación, la paruni Galakza rebasó a los crosour, tratando de alcanzar a los democks, al mismo tiempo que la última de los marius, Nizvia, la cual se le emparejó… las dos entendieron que tenían que aliarse en un plan de ataque contra los locales democks, algo que no sucedía regularmente.
Las dos guerreras atacaron entonces a sus acechadores. Molesto por este ataque quirúrgico, el navegante demock empezó a seguir a Nizvia; para su sorpresa, ella tomó ventaja en el ascenso al abismo, viendo a lo lejos unas esferas energizadoras… sin embargo, antes de tomarlas, Fabilong la atacó con dos detonaciones perfectas, siendo éstos los últimos disparos de su clan. Ante ello, Nizvia tomó la esfera y, en lugar de continuar con el ascenso, decidió regresar a rematar a los democks.
El abismo más profundo de todos los hábitats
Mientras que Fabilong se detenía, al ver a la marius dirigirse hacia ellos, ¡oh, sorpresa! ¡Los razzar los atacaron por la retaguardia con dos detonaciones justo en el blanco! Él se movió hacia su derecha, pero llegó Nizvia a gran velocidad, realizando dos impactos para no fallar, acertando con el segundo, logrando que la nave de los democks se desintegrara… Dkmaza, su armadora, trató de juntar sus fragmentos otra vez, pero fueron los trisis quienes llegaron por detrás y aprovecharon la situación para atacar también con dos disparos atinados a los democks, uno sobre el cristal que manejaba Droknos y también hacia el otro cristal, manejado por Dkmaza.
Combate táctico en el acantilado ineludible
Viendo esta pequeña victoria, Galakza se dio a la fuga.Los vitros atacaron también a los democks, realizando tres detonaciones acertadas sobre ellos: una sobre Fabilong, otra para Droknos, y la última sobre Dkmaza. Tras ello, pasaron de largo los vitros, siendo ahora los mismos democks quienes persiguieron sin clemencia a sus adversarios… justo al pasar por la última esfera que quedaba, fue Fabilong quien, sin pensar en sus compañeros, la tomó, para luego persistir en la persecución de sus rivales.
De tal manera, los tres democks, nuevamente con sus detonaciones completas, le dieron alcance a los vitros, atacándolos con todas sus ganas con cuatro impactos: dos de Fabilong y dos de Droknos, de los cuales tres dieron en el blanco. Fue así que la nave de los vitros fue desarmada… el líder demock realizaría una detonación más, dando en el blanco sobre Fyra… Como el armador no podía volver a unir el navío del quinto clan, éstas solo regresaron el ataque y, antes de que siguiera adelante el sexto clan, Fyra los alcanzó con dos disparos, dando uno de ellos sobre Droknos, quien terminó de este modo su competencia; el otro fue a dar sobre Fabilong. Dkmaza, molesta con su navegante, le reprochó:
¡¡Eso es lo que nos costó tu furia!! ¡¡Ahora solo quedamos tú y yo!!
Él, con una sonrisa sarcástica, gritó:
Hasta el final, siempre los más fuertes, siempre los más fuertes
La navegante paruni Galakza continuo su ascenso, quien aceleró, notando algo raro, para luego salir de aquel abismo, solo que no lo hizo en el hábitat de los democks, sino que cruzó directamente hacia el hábitat de los razzar
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EL 9NO PORTAL:
LOS TÉMPANOS FLOTANTES
El enfrentamiento final
Dentro de un área recóndita de aquel lugar, deslizándose sobre una planicie semi-rocosa y congelada en su totalidad, se cernía un lugar antigravedad, aunque no como el de la caverna de los parunis, porque aquí las embarcaciones sí podían moverse con gran velocidad. La peculiaridad de esta zona era que el agua se cristalizaba fácilmente, formando descomunales témpanos de hielo, los cuales se movían por toda el área y chocaban en el aire tanto arriba como abajo; los témpanos variaban de tamaño (unos más grandes que otros), por lo que la zona se caracterizaba porque llegaba con muy poca luminosidad hasta ella.
Manteniendo la delantera, Galakza se adentró un poco más en el área de los témpanos flotantes. Empezó a esquivarlos, pero esto cada vez resultó ser más complicado, ya que chocaban entre ellos y rebotaban por donde sea, lanzando parte de los pedazos de estos hacia todos lados. Ella fue disminuyendo su velocidad, al mismo tiempo que los demás iban alcanzándola, separados un poco entre sí, pero tratando de no perderse de vista entre ellos.
Por la zona destinada por las Wismerdier, vieron a lo lejos varias esferas de energía, solo que se aparecían y desaparecían intermitentemente entre los enormes témpanos.Nizvia, sigilosa, se acercó lo más que pudo y efectúo sus tres detonaciones sobre el clan trisis, dando dos de éstas en su blanco… en ese momento, justo antes de que los trisis reviraran la ofensiva sobre la hembra mariu, llegó por detrás Dkmaza y los impactó con otro tiro atinado… debilitados, los trisis atacaron a Fabilong con dos disparos, pero solo uno fue acertado…
Cabe mencionar que las detonaciones que no daban en el blanco golpeaban en los témpanos de hielo, haciéndolos explotar en muchos pedazos, generando una reacción en cadena, la cual hacía que fuera aún más complicada la navegación entre éstos.
Los crosour aprovecharon dicha lluvia de fragmentos para atacar a los razzar, conectándolos con tres detonaciones, de las cuales solo dos fueron suficientes para deshacer su nave. En ese momento, se oyó la voz de su comandante Crikxia:
¡A ellos! ¡Vamos con todo!
Con dos detonaciones de Serzanya, otra de Máksamma y una más de Crikxia, lograron desarmar la embarcación crosour. Una vez disuelta ésta, las razzar volvieron a atacar con un impacto más de Máksamma y otro de Crikxia, dando las dos detonaciones sobre su objetivo: uno sobre Vasiliha y otro en Trevaniha.
Al ya no poder Osmelder, el armador crosour, juntar los cristales de sus miembros, ellos se separaron también para contraatacar a las razzar. Empezó así una persecución, donde se escuchaba desesperada la voz de su navegante Vasiliha:
¡Tratemos de alcanzarlos, diríjanse hacia el centro, al centro! al decir “al centro” se refería a ir más cerca de donde navegaban los demás, tratando de confundirlos, para así llegar hasta las esferas energizadoras.
Trevaniha y Osmelder fueron quienes le dieron alcance a Máksamma, soltando todo su arsenal de 6 tiros sobre ella, de modo que con tres de ellos la dejaron fuera de la competencia; al mismo tiempo, se escuchó una enorme detonación por los otros tres disparos que iban a dar directamente hasta los témpanos de hielo.
Fyra y Vicmacsdiah, quienes al sentir aquella mega explosión, se replegaron, pero aun así fueron alcanzadas por la onda de expansión, la cual les proyectó muy cerca de los trisis, quienes dirigieron sus últimos dos disparos hacia las combatientes vitros; uno de ellos contactó a Vicmacsdiah, la que era considerada por todos como una formidable navegante, por lo cual reviró la ofensiva con tres impactos sobre los trisis, además de incitar a su compañera Fyra a gastar su último disparo, el cual fue hecho con precisión milimétrica. Tres de estos cuatro tiros desarmaron el último navío que quedaba en el juego, el de los trisis. Pese a ello, su navegante Greysmid exclamó:
¡Sígueme, Tahiters, sígueme! Llevemos nuestros cristales individuales hasta el límite de las Wismerdier…
De esta forma, se fueron pegados al límite, esquivando los grandes témpanos, pero casi al llegar, y mientras esperaban a sus oponentes, cometieron un error fatal, ocultándose detrás de un gran témpano que se encontraba pegado al borde del límite. Nunca se dieron cuenta de que, no muy lejos de ahí y por debajo de ellos, Fabilong y Dkmaza los perseguían, atacándoles con sus últimas tres detonaciones (una del primero y dos de la segunda), pero no directamente hacia ellos, sino hacia el témpano donde ellos aguardaban con paciencia para sorprender a sus rivales… los tres estallidos se estrellaron contra el enorme témpano, provocando una enorme explosión, la que tomó por sorpresa a Greysmid, los fragmentos del témpano, la arrojaron fuera del límite permitido por las Wismerdier, terminando así con su participación, mientras tanto Tahiters en la explosión, salió disparado hacia un lado, chocando con todos los cristales que se le cruzaban a su paso, aunque se liberó, al no quedar fuera del juego.
Por otra parte, los últimos democks, Dkmaza y Fabilong emprendieron la carrera hacia las esferas de energía; inesperadamente, desde arriba vino un ataque de la paruni Galakza, quien con dos tiros los recibió, dando uno contra el primero, mientras que el segundo chocó contra un témpano y lo hizo volar por los aires… es en este punto donde vino un tercer ataque, apareciendo la crosour Vasiliha en medio de los vestigios del témpano, deslizándose a toda velocidad, tratando de exterminar a los democks, a quienes ya solo les faltaba una detonación para terminar con su participación. Ella arrojó todo su repertorio (tres detonaciones), dando una de ellas en Dkmaza, eliminándola del juego.
Al saberse solo, Fabilong atrapó otra esfera energizadora, cargándose nuevamente, justo antes de ser conectado por otro de los disparos de Vasiliha (el otro impacto se fue al vacío).
Justo en ese instante llegaron a toda velocidad los otros crosour supervivientes, Trevaniha y Osmelder, para capturar una esfera de energía cada uno, pero se les adelantaron las razzar Crikxia y Serzanya, quienes realizaron su último disparo. El de la primera fue hacia Trevaniha, conectándola, mientras que Osmelder consiguió escabullirse entre los témpanos… en ese segundo, vino otro ataque sorpresa de la paruni Galakza, quien proyectó su tiro final hacia la vulnerable crosour para sacarla del juego, pero se atravesó su compañera Vasiliha, salvándola de la eliminación.
¡Gracias, Vasiliha! reconoció Trevaniha.
¿De qué? ¡Vamos, esto aún no acaba! Hay que tomar las esferas, porque tú y yo somos las más vulnerables le contestó Vasiliha de manera efusiva.
Recelos y dudas entre los clanes
Fuera del Jizda, la demock Dkmaza estaba muy molesta por lo suscitado con su navegante, por lo que se acercó a Droknos, quien se hallaba sentado en una roca azul, cerca de donde habían comido. Le confesó:
¡Es increíble que Fabilong sea tan egoísta, hasta con nosotros, los de su clan!
Todo esto es un reflejo, derivado del Último en ser creado le replicó Droknos, refiriéndose a Diros . Sin embargo, Fabilong siempre ha jugado así, para todo recalcó dicho líder.
Te recuerdo que en realidad la última en ser creada fue Máksamma. Con ella se habían cerrado las creaciones de los clanes corrigió Dkmaza.
¡No, no, no, no, noo! El último en ser creado fue Diros… que Máksamma le haya dado la vida, eso es otra cosa…
De igual forma, desde que él llegó, ahora todo es diferente entre nosotros… entre todos los clanes se siente la diferencia. - Se expreso molesta Dkmaza
Observándolos a distancia, la lideresa razzar Gotzing se acercó a ellos y les expresó:
¿Por qué esas caras? Solo es un juego…
Ante esta intromisión, Droknos interrumpió a Dkmaza, quien se quedó con ganas de hablar, y le cuestionó:
Tú que estás tan cerca del pequeño, ¿sabes por qué empezamos a tener tantas diferencias y fricciones entre nosotros? -
No sé a qué fricciones y diferencias te refieres Droknos. Me parece que solo puedes ver lo superficial. Tal vez haya algo que aún no has descubierto de ti mismo, algo que quizás tampoco había entre nosotros… con respecto a que, si nos hacía falta su llegada o no, yo misma no lo sé; pero si reconozco que anuestra Suprema Eternidad le faltaba algo o alguien diferente… si no, no lo hubiera creado contestó Gotzing.
Yo no puedo dar crédito a tu palabrería, porque es un hecho que ahora me siento diferente, al estar entre los clanes. Siento que hay una ausencia de algo. Antes no teníamos nada, pero sentíamos que lo teníamos todo. Ahora hay cambios internos en nosotros que no alcanzo a entender destacó Dkmaza, enérgicamente
¡Responde, Gotzing! Antes nosotros no teníamos “emociones”. Lo que voy percibiendo es que crece internamente entre nosotros. ¡Llamémosle “satisfacción” a lo bueno y “egoísmo” a lo que hizo Fabilong!¡Ja, ja, ja, ja, ja! todos sabemos lo que pasa cuando te acercas al pequeño Diros y él te abraza… tú respondes con un gesto que antes no había entre nosotros puntualizó Gotzing . Entre nosotros no había lo que yo llamo “inocencia”. No sabíamos lo que eran cosas que he identificado como alegría o enojo. Pero ahora siento un gusto y un deseo de hacer algo que ni yo misma sé que es, ni cómo nombrarlo… pero me hace sentir muy bien cuando veo al pequeño. - Describió Gotzing, mientras bajaba su rostro y su mirada se perdía en el horizonte.
Dkmaza se quedó callada, sin palabras, sintiendo una confusión que anteriormente no experimentaba, entre gusto y decepción. Sus ojos lo decían todo, se quería comer con la mirada a Gotzing, pero al mismo tiempo ni ella sabía por qué estaba pensando eso… mientras, de reojo, aparentemente molesta, volteaba a ver al pequeño Diros, quien hacía mil gracias para llamar la atención y ser visto por todos.
Yo también espero que esas “emociones” de las que tú hablas y esos “sentimientos” que nos están llegando y que estamos empezando a percibir, sean algo para mejorar y crecer, para unirnos más entre nosotros… porque si no es así, entonces podríamos terminar muy mal declaró Droknos, poniéndose de pie para retirarse, mientras elevaba su mirada hacia el cielo observando con algo de recelo a la Maquiria, su Creadora, por primera vez desde su creación.
Los celos se hacían presentes y un cúmulo de nuevos sentimientos se empezaban a manifestar en medio de los clanes, derivados de la simple y sencilla presencia del que llamaban “pequeño Diros”.
Yo también así lo deseo y lo espero retomó Gotzing, contemplando discretamente a Droknos, en tanto que éste se alejaba caminando.
La resolución del juego
Las Wismerdier cerraban el área hacia el frente, justo por donde terminaba la zona de los témpanos flotantes, con un pedazo de océano, en un lugar que raramente los miembros de los clanes visitaban. Los jugadores no tenían forma de salir de ahí a través de sus límites. No obstante, había algo que no habían visto anteriormente y que tenían que…. encontrar lo antes posible, para poder continuar con el juego.
Vasiliha y Trevaniha (crosour) tomaron una esfera respectivamente, pero no podían reconstruir su nave, ya que Osmelder, su armador, aún no aparecía. Después de un tiempo, fueron los vitros Fyra y Vicmacsdiah quienes tomaron otras esferas. La primera le comentó al segundo:
¡Vamos, Fyra, arma la nave! No cometamos el error que cometió la navegante de los trisis, Greysmit, quien, por intentar poner una trampa, no se unió a su compañero y terminó ella misma con su participación.
Tienes razón recalcó Fyra, enlazando sus cristales y armando su embarcación.
Tras ello, las siguientes en tomar esferas de energía fueron las razzar Crikxia y Serzanya, quienes, al momento de querer integrarse, no notaron que llegaba Tahiter, ausente y solo, acercándose demasiado a ellas. Sin que lo notaran, efectuó tres disparos certeros hacia Crikxia, tomándola por sorpresa y dejándola fuera del juego
Por su parte, Osmelder llegó hasta el límite de las Wismerdier, analizó la situación y se regresó, ya que no había forma de continuar adelante.
En cuanto a Nizvia (marius), acechaba a los vitros, quienes acababan de rearmarse hacía pocos minutos. Ella fue siguiéndolos pausadamente. En eso apareció Galakza (paruni), quien por un costado inició el ataque hacia los vitros con dos detonaciones fortuitas, pero atinadas. Vicmacsdiah le respondió con dos disparos, pero solo uno dio en el blanco. Simultáneamente, Nizvia atacó a los vitros desde otro flanco, con todo su arsenal, usando sus tres detonaciones, para luego emprender la retirada. Dos detonaciones cayeron sobre los vitros, quienes respondieron con un tiro hacia Nizvia, impactándola.
En otra parte del entorno, por fin coincidieron los crosour Vasiliha, Trevaniha y Osmelder. Sin embargo, justo en el momento de unirse, se les apareció Fabilong, detonándoles tres disparos, recibiendo dos Trevaniha y uno Osmelder.
A pesar de este ataque sorpresivo, contando con su arsenal completo, el demock fue demasiado lejos al atacar solo, a tres de sus rivales. Al momento de darse a la fuga, todos lo siguieron, y le impactaron cuatro disparos de forma directa: uno de Trevaniha, otro de Osmelder y dos de Vasiliha, aunque solo uno de los cuatro le alcanzó. Con más suerte que estrategia, Fabilong escapó, en la búsqueda de otra esfera energizadora:
¡No puede ser! ¡Solo nos faltaba una detonación para terminar con él! afirmó Vasiliha.
No te preocupes, muy pronto nos lo volveremos a topar y entonces las cosas serán muy diferentes replicó Osmelder.
Serzanya, la única de los razzar, también consiguió arribar hasta el límite de las Wismerdier… al verlo cerrado, regresó, pero no sin antes percatarse de que Fabilong llegó al mismo lugar, para luego dar la vuelta. Ella pensó para sí misma: “no es posible que éste sea el final, ni tampoco que no haya nadie que no haya podido ver el portal. Tiene que haber algo más que no hemos descifrado”.
La mayoría de los supervivientes estaban cegados en su molestia por salir del área de los témpanos de hielo flotantes, por lo que no se daban cuenta de que, antes de llegar al final, había un enorme y majestuoso témpano, dentro del cual se ubicaba el portal. Serzanya, al percatarse de ello, con todos sus disparos, y sin ser conectada hasta el momento, lanzó un impacto hacia el cristal, el cual solo se resquebrajó un poco, pero no terminó de romperse en su totalidad. Ella se dijo a sí misma: “Otro más”, proyectando otra detonación. El témpano se fracturó un poco más, pero no se rompió en su totalidad. Al escuchar las detonaciones, todos se fueron acercando y vieron a lo lejos lo que estaba pasando. Sin embargo, el primero en llegar al lugar donde estaban Serzanya y el inmenso témpano fue Fabilong, quien ya no contaba con disparos, además de que ya llevaba dos detonaciones conectadas; así que decidió no arriesgarse y mantenerse a distancia.
Al poco tiempo, llegaron los crosour Vasiliha, Trevaniha y Osmelder, al mismo tiempo que los vitros Fyra y Vicmcsdiah. Los primeros hicieron dos detonaciones, por dos más de las segundas. De esta forma, provocaron una inmensa explosión que destruyó por completo el témpano, quedando al descubierto el portal. Fue en este instante en que sucedió algo descomunal: apareció una cantidad extraordinaria de esferas energetizantes a su alrededor.
Fabilong, impresionado, no perdió el tiempo y atrapó la primera esfera de energía…lo mismo hizo Serzanya. Fue así como todos se combatieron unos a los otros.
La nave de los crosour iba a toda velocidad y con tremendas ansias hacia Galakza, pero justo cuando emprendían la persecución, Nizvia (marius) y Tahiters (trisi), reaparecieron para atrapar una esfera de energía cada uno, haciendo uso de todo su repertorio con seis disparos contra los crosour. Vasiliha, más preocupada por alcanzar a Galakza que por cuidar de la integridad física de la nave, recibió cinco de los seis tiros, lo cual fue suficiente para desarmar su navío.
Asimismo, Vasiliha, la reciente navegante crosour, aún más enojada y desesperada por acabar victoriosa, se topa con la nave de los vitros, enviándoles dos impactos contundentes. El primero desarmó la nave, en tanto que el segundo le pegó a Fyra. Con esto dañó con todo al clan vitro, quienes antes de rendirse respondieron con todo su arsenal hacia la furiosa crosour, arrojándole seis detonaciones, dando por terminado el juego para ella.
Con respecto a Osmelder (el último crosour) realizó sus tres detonaciones hacia Fyra (vitro). Dos de ellas le atinaron, con lo que su competición también concluyó. Vicmacsdiah quedó como el único de su clan, pero al no tener más detonaciones, se retiró en busca de una esfera energética, al igual que su contraparte crosour.
Ahí mismo, con gran cautela, a la espera de un ataque fortuito, estaba Serzanya (la razzar superviviente). En eso surgió Fabilong (el mañoso demock) tratando de acercarse a una esfera, puesto que ya tenía dos detonaciones… en ese momento se topó de frente con Galakza, la brillante paruni, quien también estaba a la caza de una de ellas. Fabilong realizó entonces su última explosión para sacarla del juego, pero ella alcanzó a moverse… por nadita, pero esquivó su disparo, justo en el momento en que Serzanya hizo su aparición… lamentablemente se equivocó y atacó a Fabilong en lugar de Galakza, a quien solo le faltaba un solo contacto para salir del juego. Aplicó sus tres disparos hacia el demock, de los cuales solo dos fueron efectivos.
Sacando partido de esta confusión, Galakza huyó y se apresuró hacia el centro del portal para tomar una esfera de energía.Pero Tahiters (trisi), quien en ese preciso momento tomaba una esfera de energía, intento impactarla con sus tres tiros, en tanto que, por el otro costado, a la misma altura, le cerró el paso Nizvia (marius), quien también tomaba una esfera de energía, realizando también sus tres detonaciones hacia Galakza. Ésta increíblemente burló los 6 disparos, tomando una esfera, realizando al mismo tiempo una detonación a cada uno de sus atacantes, los cuales, en su distracción y al ir a exceso de velocidad, chocaron entre ellos, destruyendo sus cristales, sacándolos del Juego.
En medio de este duelo, Osmelder (crosour) aprovechó el momento, al igual que Vicmacsdiah (vitro) para tomar una esfera de energía, arrancando una persecución para encontrar a Fabilong (demock) y a Serzanya (razzar), que aún no habían conseguido tomar ninguna de tales esferas.
Bajo estas condiciones, Fabilong por fin había hallado y capturado una de estas esferas, con lo cual regresó decidido a cruzar el portal. En eso se encaró con Serzanya, quien ya no tenía tiros, por lo cual le resultó inevitable dispararle mientras cruzaba a través de dos témpanos de gran tamaño, contactándola con dos impactos perfectos… como ella se encontraba indefensa, trató de regresar, pero Fabilong la perseguió para eliminarla… ninguno de los dos contaba con que Galakza les acecharía por debajo, atinándole con su última detonación a Fabilong.
Salvada de improviso, Serzanya por fin atrapó una esfera de energía, emprendiendo posteriormente la retirada hacia el portal. En una encrucijada antes de que llegara al mismo, se topó en su ruta con Osmelder (crosour) y Vicmacsdiah (vitro), lanzándose entre sí sus respectivos tres tiros. De las nueve detonaciones, tres le pegaron a Osmelder, dejándolo fuera de la competencia; dos fueron para la vitro y dos más para la razzar, quedando al borde de la derrota, por lo que ellas decidieron separarse… en esas estaban cuando atacó Fabilong por arriba de Serzanya, acertándole con su última explosión, retirándola del juego.
Al hallarse amenazada, Vicmacsdiah buscó despavorida otras esferas (ya que una vez más se había quedado sin disparos, aunque con dos detonaciones conectadas), lo que la colocaría en una situación inmejorable. Fue tras de éstas, pero entonces se percató que estaban al interior de un témpano congelado. Al no tener disparos para romper el hielo, continuó buscando otras, pasando por un lado del portal mientras seguía su búsqueda, hasta que, en una orilla del límite de las Wismerdier, la halló, la atrapó y regresó a la cacería de sus pares.
Increíblemente, nadie quería cruzar el portal final, pues todos consideraban que el momento era determinante para aprovechar la situación y dar por terminado el juego.
Galakza, al ya no tener ningún disparo, también cruzó por un lado del portal para ir por otra esfera, pero no corrió con la misma suerte que la vitro. En cambio, Fabilong dio una vuelta alrededor de dicha entrada para conseguir una esfera más, lo cual logró, para luego decidirse a buscar y ultimar a sus rivales para terminar el juego de una vez por todas. Todos seguían sin entrar al portal…
Si bien Galakza fue localizada por los dos, al no tener ningún disparo, decidió regresar, entrar al portal y continuar su camino, dejando su suerte a la deriva… pero no sería tan fácil, ya que sus dos cazadores la seguían a una distancia cercana… la paruni, siendo una formidable navegante, esquivó los témpanos, que cada vez se movían con mayor frecuencia entre ellos, chocando entre sí… Vicmacsdiah se adelantó un poco y antes de que Galakza pudiera acercarse a las esferas de energía que se encontraban dentro de un témpano de hielo, la vitro le lanzó una detonación, la cual ella con astucia dribló, dando de lleno en aquella estructura congelada, liberando las esferas… percatándose de la situación, la perseguida logró hacerse con una de ellas al mismo tiempo que Fabilong le impactaba con dos disparos certeros, pero cuando iba a realizar el tercero, la vitro lo atacó dos veces, pero solo una de ellas cumplió su objetivo.
Fabilong desconcertado, reviró su ofensiva hacia Vicmacsdiah, contactándola con su último disparo. Simultáneamente, Galakza lo golpeó con dos detonaciones… una de ellas sí le atinó, por lo que el demock pudo sobrevivir. La combatiente vitro aprovechó este momento para recargarse con otra esfera de energía que quedaba… por su parte, la navegante paruni, al quedarse solamente con un disparo, intentó tomar otra esfera, pero fue Fabilong quién se le adelantó, ganándosela, pero antes de que pudiera atacar a Galakza, fue Vicmacsdiah quien lo conectó con dos tiros… al ver la situación, Galakza utilizó su último disparo contra el demock, quien lo burló, por lo que terminó dándole a Vicmacsdiah.
En estos enfrentamientos finales, la vitro se decidió a lanzar su último disparo contra el taimado demock, quien volvió a quitárselo de encima. Él sacó partida de la situación para realizar una sola detonación contra la paruni; sin embargo, falló y después se dio a la tarea de perseguirla y terminar primero con ella.
En estas circunstancias, Galakza optó por alejarse y esconderse, siguiendo a sus rivales a una distancia considerable. Como ya no tenía más detonaciones, solo quería saber qué iba a pasar con Vicmacsdiah, quien por supuesto también buscaba más esferas de poder.
Fuera del Juego, todos estaban a la expectativa de su conclusión, principalmente los parunis, los vitros y los democks. Dkmaza con una sonrisa sarcástica, comentaba:
¡Esto era de esperarse! Fabilong siempre supo que ganaría… Galakza en vez de huir y cruzar el portal, lo siguió, ¡qué tonta!
Más tardó Dkmaza en terminar de reír que Patsury en responderle seriamente:
Esto aún no termina; esperemos el resultado final.
Fabilong continúa su persecución de Vicmacsdiah, quien se adentró entre los témpanos, que cada vez más rápido colapsaban entre ellos, debido a su portentoso tamaño; ella se escurrió meticulosamente en uno de ellos, logrando atravesarlo, solo que al salir quedó atrapada entre la orilla del límite de las Wismerdier y los dos témpanos que avanzaban y cerraban su salida. En ese momento, la única escapatoria era por donde había entrado, pero el demock estaba ahí, a la espera, en tanto que el espacio se iba reduciendo lentamente, al avanzar los témpanos flotantes. Vicmacsdiah ya no tenía salida. Fabilong efectuó una detonación hacia ella, dándole fácilmente. Le gritó entonces:
¡Despídete de este juego! ¡Solo es para los más fuertes, para los más fuerteees!
Él no se dio cuenta de que Galakza los había seguido y, al contemplar aquella situación, decidió terminar con el Jizda de la única manera que podía hacerlo: Fabilong al acercarse a Vicmacsdiah, también se había aproximado al límite de las Wismerdier. Fue así que resolvió tomar distancia, para luego incrementar la velocidad de su cristal y chocar contra Fabilong, quien nunca se esperó esta situación, de modo que salió del límite permitido, terminando con su participación. Lo único malo fue que, a la hora del choque, ella se quedó enganchada de él. Todo esto ocurrió frente a los ojos del cristal de Vicmacsdiah, a quien no le dejó de sorprender la gran tenacidad de Galakza, quien tampoco esperaba terminar nunca de esta forma con Fabilong, ni con ella misma, siendo arrastrada por el cristal de él fuera de los límites de las Wismerdier.
La gran batalla decisiva sobre los bloques de hielo cósmicos
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De tal manera que, al quedarse sola, la vitro Vicmacsdiah regresó hacia el portal, entró exitosamente en él y en ese momento concluyó el juego. Ella era la sorpresiva ganadora, por lo cual todos los de su clan festejaron su victoria.
Este final por desgracia solo terminaría por abrir una puerta que ya estaba por ser derribada….